Llegué al planeta Tierra en algún momento a mitad de la década de los setenta del siglo XX, aterrizando en Nastyland, un estado mental que me acompaña allá donde voy y que originalmente estaba situado en el extrarradio de Barcelona.

Desde pequeño quise ser músico y nunca lo conseguí; pese a todo, a partir de 1990 formé parte de algunos grupos como bajista, cantante y, ocasionalmente, pésimo guitarrista rítmico, siendo el más destacable Nasty Army, (1999-2010).

Cuando nos separamos, comencé a grabar discos bajo mi nombre pero dejé de tocar en directo; he realizado algunas colaboraciones puntuales para otros artistas a lo largo de estos años pero mi música actual contínúa vírgen sobre un escenario. ¿Los motivos? Descanso indefinido, sin más; tantos años on the road queman a cualquiera. Si algún día regreso a la carretera prometo avisar, I swear.

También realicé colaboraciónes con algunos medios como Popular 1 o Rock On Magazine a efectos de “intrépido reportero”, aunque terminé descubriendo que disfrutaba más como lector que escribiendo y, nuevamente, es otra actividad que pasó a la categoría de “standby”. Sí, lo sé, la edad me ha convertido en un vago sin remedio.

Actualmente por cierto, soy el orgulloso poseedor de un chapucero home studio al que he bautizado como Nastysounds (he dejado los escenarios pero no las canciones, que conste), así que si la inspiración decide visitarme, la humanidad volverá a verse amenazada por lo que sea que me pase por la cabeza en esos momentos.

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